Es que la guerra psicológica es lo único que me queda, mira que he metido la pata hasta el fondo, es el efecto del no tener derrotas que hace creer que eres invencible (ooopsss, otra vez no me di cuenta)
De todas formas, lo que más me preocupa es que hubo partido sólo en el primer cuarto, en el segundo me metió 30 a 11 y allí se acabó todo. Comenzamos a replantearnos "cosas".